Parkinson: ¿se puede acudir a la cirugía en todos los casos?

La enfermedad de Parkinson afecta a una de cada 100 personas mayores de 60 años. Actualmente, hay unas 6.3 millones con esta enfermedad en el mundo y la OMS prevé que para el 2030 llegarán a ser más de 12 millones
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Para interiorizarnos sobre la enfermedad, Rosario3.com acudió al doctor Telmo Nicola, neurocirujano; a quien le preguntamos si ¿es muy común la cirugía del parkinson, hoy?

Hoy en día sí. Pasó a ser una cirugía de elección ya que se la indica más temprano que hace unos años. Cuando comencé con esta técnica, la cirugía de parkinson era dejada como última instancia, al agotarse todos los recursos disponibles, como los tratamientos médicos. Hoy se la indica en etapas más tempranas, siempre, trabajando en colaboración con el neurólogo quien es el que primero recibe al paciente para la consulta. El neurólogo antes y después de la cirugía maneja los planes de la medicación.

¿El parkinson afecta a gente joven?

El parkinson juvenil tiene un trayecto más rápido en su evolución y mucho más agresivo. Es más invalidante que el parkinson en el adulto mayor; y esto es lo que nos mueve a indicarla más tempranamente. En esto no tenemos ninguna duda.

¿Qué le ofrece la cirugía de parkinson a ese paciente joven?

Se mejoran todos los síntomas de la enfermedad; mejora rápidamente tanto rigidez como temblor. La cirugía, en estos pacientes jóvenes, permite que la medicación tenga mayor eficacia.

Cuando hablamos de pacientes jóvenes, ¿de qué edades estamos hablando?

En nuestro grupo hemos tenido pacientes de 35 años

¿Se da en el hombre o en la mujer, también?

En nuestra casuística la prevalencia es en los hombres

La incorporación de los adelantos tecnológicos y de los dispositivos digitales; además de la capacitación del cuerpo médico y el personal de apoyo y para médicos, me llevan a preguntarle qué es o que tienen ustedes para ofrecer a los pacientes con parkinson a quienes se les indica la cirugía?

Hoy la técnica de elección en el mundo, es la colocación de un estimulador cerebral en ciertos núcleos del cerebro, dependiendo de la zona del cerebro afectada. Sería el equivalente a un marcapasos cardíaco. Depende del tipo de parkinson también. Si el parkinson es tembloroso o prevalece la rigidez, de acuerdo a esto colocamos los electrodos con una precisión milimétrica para inhibir esos núcleos que están irritados por la falta de un neurotransmisor y de este modo se mejoran los síntomas de la enfermedad.

El paciente desde el exterior se apoya a la altura de donde se le colocó la terminal de los electrodos ubicados debajo de la piel y recarga la batería del estimulador. Además cuenta con un control remoto lo que le permite al paciente apagarlo en las horas de descanso. Tenemos buenos resultados lo que nos da tranquilidad y felicidad el poder proporcionarles a personas con enfermedad de parkinson una buena calidad de vida ya que al controlar los síntomas se los saca de la zona discapacitante de esta enfermedad.

¿Cómo se logra esta precisión?

Se programa telemétricamente con una computadora, ya que tiene infinidad de combinaciones que dependen del ancho de honda y de la amplitud de las mismas. Tan es así que luego de la colocación, tenemos varios encuentros con los pacientes para encontrarle el punto justo del estímulo y se lo deja al aparato para que estimule permanentemente.

¿Qué recupera el paciente?

Si es un parkinson tembloroso desaparece el temblor como en el parkinson rígido desaparece la rigidez. El paciente recupera en más de un 90% su capacidad anterior a la instalación de la enfermedad. Es impactante tanto para el paciente como para nosotros, los integrantes del equipo tratante. Le cambia la vida a un paciente que está tomando 10 o 12 comprimidos diarios de distintas combinaciones de medicamentos. Una vez instalado el equipamiento del paciente lo sigue controlando el neurólogo clínico quien sigue a cargo del control de ese paciente y que lo primero que hace es bajar sustancialmente la cantidad de medicamentos que hubiera necesitado ese paciente sino se hubiera recurrido a la implantación del estimulador.

Tenemos como paciente a un médico de Santa Fe de 52 años que ejerce la traumatología y que estaba limitado para hacer cirugías; hoy ese paciente ha recuperado la funcionalidad y puede ejercer íntegramente su especialidad. Está tan satisfecho que nos ha mandado videos donde se lo ve haciendo cirugías; recuperado e integrado a su grupo de trabajo.

Es oportuno aclarar que todo parte de hacer un diagnóstico certero y ajustado de la enfermedad y del tipo de enfermedad; ya que el parkinson es una enfermedad polimorfa y que muchas veces está acompañada de otras enfermedades. Por eso atender estos pacientes exige la integración de un equipo multidisciplinario.

El diagnóstico del parkinson se hace en el consultorio. Lo que hay que indagar es en la intelectualidad del paciente; ya que estamos en presencia de una enfermedad que puede derivar en la demencia o deterioro intelectual; por lo que recurrimos a tests cognitivos; si éstos están bien, se le indica las diferentes soluciones quirúrgicas. Si el paciente muestra algún déficit cognitivo la cirugía no se le indica porque el fracaso es caso seguro

Le escuchamos decir más de una vez que la clínica es soberana, ¿sigue siendo así?

Sin lugar a dudas. Yo en mi consultorio tengo un martillito, un oftalmoscopio y un diapasón. Elementos que junto a lo que el paciente nos cuenta de lo que siente, nos permite hacer el diagnóstico; luego pedimos los estudios para confirmar y ganar precisión. La clínica sigue siendo la orientadora. La formación clínica de los futuros médicos es prioritaria; permite estar solido en la formación, llegar a diagnósticos rápidamente y evitar gastos innecesarios de recursos médicos vitales

Dr. Telmo Nicola, Neurocirugía Mat.: 7319
Neurocirujanos Rosario

 

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