Mirame bien: ¿puede el ojo humano apreciar una pantalla 4K?

Los dispositivos prometen ofrecer una experiencia mucho más real. Pero más allá del anhelo, conviene tener en cuenta otros parámetros. Los detalles

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Los televisores 4K prometen ofrecer una experiencia visual superadora de las tecnologías previas. Esto se argumenta por el tamaño de los píxeles, la unidad mínima que forma una imagen digital.

La lógica indica que si su tamaño es menor, el ojo es capaz de percibir muchos más detalles en la imagen. Por lo tanto, la experiencia con estas nuevas tecnologías sería mucho más realista. Pero, ¿es tan así?

Se llama agudeza visual a la capacidad del ojo de distinguir objetos pequeños, un concepto que se puede cuantificar. Depende no solo del tamaño del objeto observado, sino también de la distancia a la que este se encuentra respecto al observador, señala el portal BBC Mundo.

La agudeza visual de un ojo está limitada por la densidad de células fotosensibles –conos y bastones; los píxeles del ojo– de la retina y el llamado límite de difracción –la acción de una apertura hace que la luz proveniente de una fuente puntual no converja en un único punto–.

Estos dos límites, uno anatómico y otro físico, establecen un primer valor máximo de agudeza visual entorno a los 48 segundos de arco. 
Cualquier objeto cuyo tamaño angular sea menor que ese no se podría distinguir.

Sin embargo, existen otros factores que limitan aún más la agudeza visual. Por un lado, la visión no es solo óptica, también hay un proceso de conversión de señal luminosa en eléctrica y procesado neuronal.

Por el otro, la óptica del ojo no es perfecta. Están los errores refractivos como miopía, hipermetropía o astigmatismo) u otras patologías.

En el caso de los televisores 4K, 8K o cualquier otro dispositivo conformado por píxeles, el parámetro importante no es su número sino el tamaño angular que cada uno de estos píxeles proyecte en la retina.

Por lo tanto, la recomendación de Sergio Barbero Briones, especialista en óptica del Instituto de Óptica del Consejo Superior de Investigaciones Científicas de España y autor del artículo, es estimar la distancia a la que se situaría la pantalla, averiguar el tamaño de píxel real de la misma y obtener el tamaño angular que este forma en la retina.

Si este número está por debajo de los valores dados, es posible que nuestros ojos  no puedan de forma plena la resolución de la pantalla.

“Supongamos que el tamaño de píxel de la pantalla del televisor es de 0,25 mm. En tal caso, asumiendo una agudeza visual de un minuto de arco, solo aprovecharíamos completamente la resolución del dispositivo situándonos a una distancia menor de 860 mm”, explica el especialista.

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