Puro humo. El dueño de una reconocida parrilla de Rosario negó que el presidente Mauricio Macri haya solicitado almorzar en el lugar durante su última visita a la ciudad y desde el negocio le hayan negado la posibilidad. Esa es la información que circuló por las redes sociales y que le ocasionó al comercio y a su titular una serie de respuestas de adhesión y de agresión. Así quedaron expuestas las caras de la denominada grieta.

En diálogo con Radiópolis (Radio 2), Pablo Bossus, el titular de La Estancia, uno de las parrillas más conocidas de avenida Pellegrini, negó la veracidad de una serie de rumores que circularon en redes sociales. Al parecer se corrió la versión que de que desde la presidencia de la Nación solicitaron una mesa para que Macri y la comitiva almorzara en el lugar. El mismo rumor sostenía que desde el comercio se les negó la posibilidad y es por eso que terminaron comiendo en un bar de Fisherton.

"Tengo que salir a explicar algo que no pasó. ¿Cómo no voy a dejar entrar a una persona? Nunca me pidieron una mesa", sostuvo el dueño del local gastronómico. “Tuvimos que sacar una solicitada en Facebook en Instagram para explicar lo que pasó. Este tema no sé de dónde salió. Yo hablé con una mujer que escribió un tuit y me pidió mil perdones, yo le dije que saliera a aclarar”, contó.

“Nunca me pidieron una mesa para Macri”, remarcó para aportar claridad. “Yo lo conozco a Federico Angellini y a Gabriel Chumpitaz, nunca vinieron para el lado del centro como se dijo, ni yo recibí comunicación alguna para pedirme una reserva”, insistió.

“Estoy en esto desde la época de Alfonsín, acá han pasado artistas, jugadores, políticos”, manifestó y contó a modo de ejemplo: “Ayer un cliente firmó el ticket de la tarjeta de crédito y escribió abajo que me felicitaba por no dejar entrar al «gato» de Macri. Nunca haría eso, acá se le abre la puerta a todo el mundo”.

Consultado sobre si le hubiese gustado recibir a la comitiva presidencial, respondió afirmativamente: “Claro, como también me gustaría que venga Cristina o Menem. Yo quiero que venga todo el mundo”, destacó y lamentó los mensajes críticos y amenazantes que tiene que soportar de quienes creen que le prohibió la entrada a Macri.

Por último, observó: “No somos distantes de la crisis pero necesitamos algo positivo que pueda priorizar a la gente, para que no siempre haya pelea y grieta. Nos vamos a quejar siempre pero vamos a meterle ganas de laburar y quejarnos menos”, cerró.

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