A raíz de la pandemia por el nuevo coronavirus, la variable económica sumada a la obligación de quedarse en casa fue el combo perfecto para continuar -para muchos, empezar- explorando en el arte de la cocina. Según los expertos, algunas de las experiencias se volvieron una tendencia que se replicará en este nuevo año.

Cocinar en casa: Las búsquedas en internet señalan que hubo un crecimiento de casi un 130% en relación a recetas saladas. En cuanto a lo dulce, este mes hubo una triplicación respecto del 2020. Además de quienes cocinan para sí mismos, la situación que atraviesa al país y al mundo entero hizo que muchas personas lleven adelante sus propios emprendimientos gastronómicos.

Cocinar en casa, invitando a los más pequeños a participar

Envasado al vacío: Muchos restaurantes y tiendas de comida optaron por esta opción para vender sus productos. Esta técnica permite una mejor conservación de los alimentos manteniendo las características organolépticas por mayor tiempo.

- Incursionar en el veganismo: Para muchos, el mundo vegan resultaba una complicación tremenda en el imaginario. Sin embargo, con tiempo disponible, la excusa llegó a su fin y pudieron comenzar a incursionar en este tipo de alimentación. La comida basada en plantas es una tendencia a nivel mundial y se suma a la macrotendencia de lo sustentable y cuidado del medio ambiente, todo ello resumido en la cocina.

Alimentación basada en plantas

Masa madre: Si de cocina se habla, amasar es una de las actividades favoritas para compartir con los más chicos. A su vez, el boom de la masa madre hizo que muchos se animen a explorar aprovechando el tiempo y dedicación que la misma conlleva, sobre todo al momento de la fermentación y mezcla.

Pastelería: Con disponibilidad de por medio, las personas comenzaron a permitirse los tiempos de espera para preparaciones más extensas. Los panificados y laminados, que en su mayoría llevan un mínimo de tres días para producirse, fueron de los más elegidos durante el 2020 y continuarán este año. 

Tragos envasados: Con la premisa de evitar complicaciones respecto de la preparación, muchas empresas decidieron comenzar a vender sus bebidas ya preparadas tipo tragos listos para servir, o "ready to serve"; una competencia directa hacia las cervecerías artesanales y la venta de growlers. Las presentaciones más vistas fueron en botellas de distintos tamaños y latas. Incluso, hay empresas de vino que decidieron vender su producto en esta misma modalidad.

Tragos envasados

Asistir a catas virtuales: Muchas bodegas decidieron mudarse al mundo de las videollamadas y videoconferencias para degustar sus exquisiteces. Para los expertos, aún cuando regrese lo presencial, existirá una modalidad híbrida que permitirá que, además de los presentes, quienes quieran podrán participar desde la virtualidad.