La agenda política y los ejes del debate en la Argentina han ido cambiando hora a hora en los últimos días. Desde el alegato del fiscal que acusó a Cristina Fernández de Kirchner en la causa Vialidad, la movilización social y los incidentes ocurridos frente al domicilio de la vicepresidenta de la Nación, como así también el intento de asesinato a la ex mandataria que sacudió el tablero desde el pasado jueves a la noche.

La centralidad en torno a la figura de la vice, las reacciones por parte del resto de la clase dirigente, incluso la figura desgastada del presidente Alberto Fernández, y los reacomodamientos en la principal coalición opositora son los lineamientos que marcarán la política nacional a poco menos de un año de las próximas elecciones ejecutivas.

La doctora en Ciencia Política y directora del Observatorio Electoral (OPE) de la Universidad Nacional de Rosario (UNR), Lourdes Lodi, analizó la coyuntura política y señaló que el intento de magnicidio contra la líder del oficialismo se inscribe en el marco de “un clima de antagonismo y de agravios” que “son síntomas de una grieta exacerbada y una sociedad polarizada”. La también docente cree que el hecho ha generado “más grieta y más violencia” pese a que “amerita una etapa de acuerdos”.

Lodi trazó ante Rosario3 posibles escenarios en cuanto a la figura de Cristina como así también para los posibles candidatos de Juntos por el Cambio (JxC). También se refirió a los posicionamientos partidarios, la reforma de la constitución santafesina, la obligatoriedad de los debates electorales en la provincia y el cambio del sistema electoral nacional por el de boleta única, entre otros.

–¿Qué lectura hacés del atentado contra Cristina Fernández?

–El intento de asesinato contra Cristina es un hecho repudiable, por su naturaleza violenta y por la profunda gravedad institucional que supone un atentado contra la embestidura de una vicepresidenta y dos veces presidenta de la Nación.

Podríamos pensar que estamos ante un “cisne negro”, un suceso inesperado y de alto impacto que altera el orden y nos interpela como sociedad a meses de cumplir 40 años de democracia ininterrumpida en el país. Sin embargo, me resulta difícil escindir el disparo fallido de los acontecimientos y el escenario de los últimos días, enmarcados por la causa Vialidad, el alegato del fiscal (Diego) Luciani, la movilización social, los actos y la represión en Recoleta (en relación a los incidentes del fin de semana pasado frente a la casa de Cristina).

El clima de antagonismo, de agravios en medios y redes, el presagio del cántico recurrente “Si tocan a Cristina…”, son síntomas y expresión de una grieta exacerbada y una sociedad polarizada.

–¿Qué impacto crees que tendrá en la política el intento de asesinato  a la vicepresidenta?

–No sé, o no sabemos aún quienes o qué motivación hubo detrás del hombre que le disparó a Cristina y es tarea de la Justicia averiguarlo, pero muchos parecen buscar responsables en la oposición y están quienes analizan lo sucedido desde un lugar de superioridad moral que dista bastante de un debate democrático.

Lo que veo es que se trata de una situación excepcional que amerita transparencia, unidad y que podría dar lugar a una nueva etapa de acuerdos. Hasta ahora ha generado más grieta y más violencia: por un lado los que salieron en apoyo sincero en solidaridad con la vice y por otro los que desconfían de la veracidad de lo sucedido y denuncian un show premeditado.

Lo más preocupante es que la propia clase dirigente es la que fomenta esta lógica adversarial, de un lado y del otro, incluido el propio discurso del presidente (Alberto Fernpandez) que hace un llamado a la convivencia pacífica y en paralelo acusa de odiadores a diferentes espacios políticos, judiciales y mediáticos.

Los vaivenes electorales

 

–Más allá del posible fallo judicial, ¿los sucesos de los últimos días desembocan en una candidatura presidencial o en la provincia de Buenos Aires de Cristina?

Cristina nunca perdió centralidad en la escena política. Su autoridad es innegable y su protagonismo se acrecentó desde el alegato de Luciani y más aún con el ataque del jueves. Más allá de que haya o no condena, sabemos que en nuestro país los tiempos judiciales son largos, y que la causa por la que hoy se la acusa no se agota en esta instancia.

El 2023 está muy cerca y Cristina es un animal político. No la imagino fuera de juego en las próximas elecciones, aunque todavía es muy pronto para evaluar qué consecuencias tendrá el atentado en términos personales y anímicos. Por otro lado, no creo que el peronismo pueda darse el lujo de prescindir de su candidatura ni de su liderazgo.

Lodi: "Cristina es un animal político, no la imagino fuera de juego en las próximas elecciones". (Foto: Alan Monzón / Rosario3)

–Veamos las reacciones en Juntos por el Cambio, ¿Mauricio Macri levanta las chances de ser candidato después de la centralidad que recuperó Cristina? ¿Horacio Rodríguez Larreta pierde puntos por su accionar en el operativo de seguridad frente a la casa de la vicepresidenta?

–No me parece que los sucesos del fin de semana pasado en Recoleta le quiten votos a Larreta, y menos a favor de Macri. El votante de Macri no va a castigar a Larreta por su accionar en el operativo de seguridad, por el contrario, creo que lo celebra. El jefe de Gobierno porteño actuó en sintonía con el pensar de los votantes de Juntos.

Los movimientos santafesinos

 

–¿Cómo ves la posición que ha tomado el gobernador santafesino Omar Perotti frente a estos temas, su relación con el gobierno nacional, su vínculo con Cristina, el decidido apoyo a la designación de Sergio Massa frente al ministerio de Economía? ¿Crées que Perotti se está guardando una ficha para el 2023, como candidato en la provincia o frente a una hipotética candidatura en una fórmula nacional?

–Frente a la crisis inflacionaria, los paros, la inseguridad, las quemas en las islas, el gobernador sabe que necesita del gobierno nacional para hacer frente a las demandas sociales, no sólo por los recursos, sino porque su propia coalición gobernante y gabinete han sufrido embates del 2019 hasta hoy y, en este contexto, el apoyo de la Nación resulta estratégico, política y simbólicamente.

No sé cuál es su expectativa para el 2023. La incapacidad formal de ser reelecto lo deja fuera de esa contienda, pero el calendario desdoblado entre provincia y Nación le permite jugar en los dos niveles. Una alternativa clásica sería que encabece la lista de diputados provinciales, donde el botín es grande porque se juegan 28 de las 50 bancas (para quien resulte ganador).

Esa opción es compatible con una sucesiva candidatura presidencial, pero lo veo menos claro. Encima hay rumores de que se quieren eliminar o suspender las Paso lo cual cambiaría totalmente el escenario electoral para el año que viene y obligaría, sobre todo a JxC, a recalcular su estrategia.

–¿El Frente de Frentes en Santa Fe es posible? ¿Crees que Javkin puede ser candidato a gobernador? ¿La interna de Juntosserá Pullaro versus Javkin oalgún otro que surja?

–Más que posible creo que, a esta altura, el Frente de Frentes es indefectible. La oposición es consciente de que si va dividida tiene grandes chances de perder.

En Santa Fe nos distinguimos durante años por nuestro escenario político de tercios, definido por la presencia del Frente Progresista como fenómeno local. Podíamos jactarnos de que acá la grieta no había logrado permear, parece que ya no más.

La política electoral es hoy mayormente bi-coalicional y los sellos Frente de Todos - Juntos por el Cambio colorean el mapa nacional. El intendente Javkin ya expresó su intención de competir por la gobernación, lo que dudo es que lo haga bajo el rótulo de Juntos por el Cambio. Si tuvo que desistir de su pertenencia al ARI-Coalición Cívica y conformar un partido nuevo para permanecer dentro del Frente Progresista, me parece que el Frente de Frentes será necesariamente algo diferente a Juntos y deberá contener a gran parte de ese Frente Progresista, especialmente al socialismo.

En este sentido, creo que la interna no se limitará a Javkin y Pullaro, seguramente los socialistas tengan su candidato o candidata. De hecho, el Frente de Frentes en un marco de permanencia de las Paso provinciales presagia que serían más de tres las fórmulas de pre-candidatos en la interna por la Casa Gris.

–¿Ves posible que la senadora nacional Carolina Losada baje a la provincia para competir por la gobernación?

–Si “bajar a la provincia” es ser candidata en Santa Fe, sí, lo veo posible. Ahora, si bajar es volver a residir en territorio santafesino, me parece menos probable. Losada es una pieza codiciada en el rompecabezas electoral. Le quedan 5 años de mandato legislativo, tiene el tablero abierto para jugar, imagino que tomando decisiones donde buscará equilibrios entre cuestiones personales y responsabilidades/expectativas político-partidarias.

–En el Frente de Todos: ¿el único candidato con chances es el senador nacional Marcelo Lewandowski?

Lewandoski es competitivo. Ha demostrado ser un candidato exitoso en las contiendas en las que participó, aun quedando segundo pero obteniendo la banca por la minoría en el Senado nacional. Más allá de los números que se desprenden de las encuestas y lo posicionan como candidato, está claro que sean quienes sean los candidatos del peronismo –porque ya hay otros claramente en carrera–, este partido o frente tendrá que reconstruir unidad y buscar puntos de encuentro si quiere volver a ser opción de gobierno.

Reforma constitucional, debates y boleta única

 

–¿El intento por debatir una posible reforma de la Constitución de la provincia fue tiempo perdido? ¿Fue pura discusión para los medios? ¿Podrá concretarse efectivamente?

–El debate y los proyectos de reforma de la Constitución provincial se vienen dando desde el retorno de la democracia y se han vuelto un tema de agenda gubernamental en los últimos años, sobre todo en la gestión de Miguel Lifschitz con su plan “Bases para la Reforma”.

No creo que sea tiempo perdido, porque es una deuda institucional pendiente, sobre todo luego de la reforma nacional de 1994. Se ha avanzado bastante en un potencial diseño de la futura Constitución, tanto en lo que se desea modificar como en lo que parece inamovible, aunque sería importante discutir.

Falta voluntad política. Habilitar la reforma es abrir la caja de Pandora a una profunda reforma del sistema electoral que es el que reparte poder y donde estarán en juego variables como la reelección del gobernador, la reelección indefinida de los legisladores, la cláusula de mayoría en Diputados, las circunscripciones uninominales en el Senado que, de hecho, es el principal actor de veto frente a las iniciativas de reforma. No la veo factible en el corto plazo.

–¿La posibilidad de cambiar el sistema electoral nacional por la boleta única papel también fue un intento de JxC de marcarle la agenda al oficialismo y ha quedado todo en la nada?

–Este cambio institucional, como la reforma constitucional, también requiere su tiempo de maduración, legitimación y acuerdos. Mientras en Santa Fe la boleta única papel es una realidad hace más de diez años, a nivel nacional es objeto de sospechas y disputas. Cambiar las reglas de juego conocidas por unas nuevas siempre genera temores.

No creo que haya quedado en la nada: la boleta única se instaló este año en la agenda legislativa, se dio un debate público y se logró la media sanción en Diputados. Coincido en que era agenda de la oposición, en este caso también es el oficialismo en el Senado quien impide que se avance. En 2023 votaremos con el sistema vigente, y dado el escenario de sensibilidad social y alta competencia al interior y entre las principales fuerzas, me parece conveniente que así sea.

Lodi: "Cada debate se suele adaptar a la particularidad de la contienda y de los candidatos". (Foto: Alan Monzón / Rosario3)

–¿Debe haber en la provincia de Santa Fe una ley que obligue a los candidatos a participar de los debates electorales o deberá seguir atándose la posibilidad de un debate a una iniciativa de algún medio de comunicación en particular o de la universidad pública?

–Creo que en el marco del proceso democrático y abierto que supone una elección, el debate más que como una obligación para los candidatos debería verse como un derecho y una oportunidad de publicitar sus propuestas y plataformas.

Entiendo que la ley sería ordenadora de las reglas del debate, pero como ustedes como medio organizador de los debates sabrán, cada debate se suele adaptar a la particularidad de la contienda y de los candidatos. Puede variar el número, los ejes de discusión según las prioridades de la agenda pública, el tiempo disponible según el ámbito en el que se realice.

Con o sin ley provincial, está claro que los debates son fuente de información y que resultan un insumo valioso para el ciudadano votante, en un marco de igualdad de condiciones, libertad de expresión y debate público entre candidatos. Desde el Observatorio Político Electoral de la UNR celebramos y promovemos su realización antes de cada elección.