Desde el fin de semana se desató una nueva ola de estafas telefónicas a adultos mayores de Rosario y la zona y en varios casos los delincuentes lograron el engaño para hacerse, casi sin esfuerzo, de todos los ahorros de sus víctimas. La última, un hombre que vive en pleno centro de la ciudad y que entregó la friolera de 100 mil pesos y 100 mil dólares en efectivo.

El primer caso denunciado de esta seguidilla de “cuentos del tío” fue el sábado en la zona sur, donde una abuela de 80 años que vive en el pasaje Humbold al 4500 recibió un llamado de una mujer que dijo ser amiga de su hija.

La convenció de entregarle dinero que supuestamente perdería valor y también las joyas que tuviera en la casa, para poder tasarlas. Inocentemente, la víctima cedió 30.000 pesos, 3.500 dólares y 3.500 euros, además de joyas y alhajas.

Crecen las estafas telefónicas en la cuarentena

Ese mismo día, sonó el teléfono en calle España 1100. Atendió una anciana de 94 años y una voz femenina se hizo pasar por su propia hija. También le esgrimió la necesidad de llevar la plata para cambiarla ante una supuesta salida de circulación de los billetes. La mujer hizo entrega de su pensión, un total de 50.000 pesos.

Luego, se denunció otro engaño desde un domicilio de la ciudad de Funes, en calle Buenos Aires al 1500, donde una jubilada de 81 años recibió un llamado y del otro lado un hombre le dijo que su hijo estaba secuestrado. Montó una escena sonora de gritos y desesperación para asustar a la víctima.

De esa forma, la convenció a pagar el supuesto rescate y para ello la mujer dejó afuera de su casa la frondosa suma de 300.000 pesos y otro importe no precisado en dólares, que fueron retirados más tarde por el timador.

Línea intervenida

 

En otro caso, este lunes otra vecina de 63 años y de la ciudad de Roldán también recibió falsos llamados de personas que le intervinieron su teléfono. Así, ante la desconfianza de la mujer, que cortó y llamó a familiares y al banco, siempre del otro lado atendía alguien de la banda de estafadores y le confirmaba la necesidad de cambiar dólares.

Finalmente volvieron a comunicarse pero atendió el hijo de la víctima, que se percató del intento de engaño, cortó y realizó la denuncia policial, también para que se investigue de qué manera manipularon la línea.

Entrega millonaria

 

Por último, en pleno centro de Rosario y a plena luz del día, otro caso similar con cifras millonarias. El blanco fue un hombre mayor al que también convencieron por teléfono para ceder su efectivo a una supuesta persona de confianza que pasaría para canjearla ante una inminente devaluación, según el pretexto.

La llamada fue cerca de 14.30 en un departamento de edificio en el pasaje Álvarez al 1500, frente a la plaza Pringles. La víctima entregó una bolsa con 100.000 pesos y 100.000 dólares en efectivo. Al valor oficial de la fecha, es el equivalente a más de 7 millones de pesos.

Cómo evitar estas estafas

 

El llamado “cuento del tío” es una modalidad antigua y repetida de estafa telefónica que casi siempre tiene como blanco a personas mayores de edad, que a los ojos de los delincuentes lucen más frágiles ante un engaño. Y que además, son más propensas a tener ahorros guardados por fuera del sistema bancario.

Generalmente, los engaños se producen en contactos a teléfonos fijos. Ante esa situación, no se deben brindar datos personales ni de familiares, dar cuenta al 911 y a allegados, y no indicar si se posee dinero y elementos de valor.

En caso de que el timador tenga datos previos y nombre a algún familiar directo, es mejor cortar y comunicarse primero con esa persona. Si el argumento del falso allegado es que se debe cambiar el efectivo porque sale de circulación, directamente es mentira.

También suelen aducir que hay un problema con la numeración de los billetes o que va a implementarse un corralito financiero. Si se quiere confirmar esa información, cortar y llamar a un familiar o persona de real confianza.

Tampoco ante estos llamados hay que dar datos de familiares si se simula un secuestro, accidente o siniestro vial, ya que los delincuentes se nutren de esa información para improvisar y darle consistencia a su falso argumento.

Si a pesar de todo se pactó una entrega de dinero, igual es necesario contactarse con alguien cercano para informar de esa situación antes de que se concrete. Es importante que jóvenes y adultos hablen y adviertan de estas modalidades a los mayores.

Este tipo de episodios se pueden denunciar llamando al 911, en Fiscalía (Montevideo 1968) o en cualquier Centro Territorial de Denuncias.